AOC. Champagne (Côte des Blancs), Francia - 100% Chardonnay procedente de viñedos en el prestigioso Grand Cru de Le Mesnil-sur-Oger de la Côte des Blancs, caracterizados por suelos calcáreos (tiza) que aportan tensión, mineralidad y finura.
La vinificación se realiza en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura, buscando preservar la pureza aromática de la variedad. Es habitual la fermentación maloláctica completa, lo que aporta mayor redondez al vino.
La cuvée incorpora vinos de reserva, lo que garantiza continuidad de estilo y complejidad, y posteriormente realiza una crianza sobre lías de al menos 5 años en las cavas subterráneas excavadas en tiza, donde tiene lugar la segunda fermentación en botella.
El dosaje se sitúa en estilo Extra-Brut (aprox. 3 g/l), buscando equilibrio entre frescura y amplitud.
Degüelle: 02/2025
Cata:
En nariz muestra un perfil preciso, elegante y muy clásico de Le Mesnil, con predominio de notas cítricas (limón, pomelo), flores blancas (acacia, rosa) y un fondo ligeramente brioche y avellanado derivado de la crianza sobre lías.
En boca es un Champagne de ataque cremoso pero con marcada tensión, donde la acidez sostiene el conjunto y aporta verticalidad. La burbuja es fina y persistente, con un desarrollo que combina frescura, mineralidad calcárea y ligeros recuerdos de bollería. El final es largo, limpio y salino, muy representativo del carácter de los grandes Blanc de Blancs de la Côte des Blancs.
Se trata de un estilo que prioriza elegancia, precisión y finura sobre potencia, con buena capacidad de guarda. Recomendado por El Sumiller.
GUY CHARLEMAGNE GRANDE RÉSERVE BLANC DE BLANCS LE MESNIL SUR OGER GRAND CRU
La casa Champagne Guy Charlemagne tiene sus raíces a finales del siglo XIX, cuando la familia Charlemagne comenzó a cultivar viñedo en la zona de Le Mesnil-sur-Oger, aunque la fundación formal de la bodega data de 1892. Desde entonces, ha permanecido siempre en manos familiares, evolucionando generación tras generación hasta consolidarse como uno de los referentes en la elaboración de Blanc de Blancs en la Côte des Blancs. El nombre actual proviene de la unión de dos linajes, tras el matrimonio entre familias viticultoras de la zona, algo habitual en Champagne y que ha contribuido a la consolidación del patrimonio vitícola.
Hoy la propiedad abarca en torno a 15–18 hectáreas, con una clara predominancia del Chardonnay (más del 85 %), repartidas principalmente en pueblos clasificados como Grand Cru —especialmente Le Mesnil-sur-Oger y Oger—, aunque también cuentan con pequeñas parcelas en otras zonas como Mancy, que aportan matices complementarios a algunas cuvées. Este patrimonio de viñedo propio es clave para entender su identidad como récoltant-manipulant, es decir, elaboradores que trabajan exclusivamente con sus propias uvas, controlando todo el proceso desde la viña hasta la botella.
La filosofía de la bodega se basa en una interpretación clásica y precisa del Chardonnay de la Côte des Blancs, evitando artificios y priorizando la expresión del terroir. En viñedo, el trabajo se centra en el cuidado del suelo calcáreo, con prácticas cada vez más respetuosas y sostenibles, buscando mantener la vida del suelo y el equilibrio natural de la planta. En bodega, la apuesta por el acero inoxidable permite preservar la pureza varietal, mientras que el uso de vinos de reserva y las crianzas prolongadas sobre lías aportan complejidad sin enmascarar el origen.
A lo largo de las últimas décadas, la maison ha sido especialmente valorada por la crítica y el sector profesional por su regularidad, honestidad y fidelidad al estilo de Le Mesnil, situándose como un productor de referencia dentro de los Blanc de Blancs de corte clásico, lejos de modas más intervencionistas o marcadas por la madera. Sus vinos destacan por una combinación de pureza aromática, mineralidad calcárea, acidez precisa y elegancia estructural, elementos que definen el carácter más tradicional y refinado de la Champagne de Chardonnay.
En conjunto, tanto la trayectoria de la familia como su forma de trabajar explican por qué este Grande Réserve no es solo un Champagne de calidad, sino una expresión coherente y representativa de uno de los terroirs más emblemáticos de la región.