AOC. Champagne (Côte des Bar), Francia - 100% Pinot Noir procedente de una sólo parcela de viñedos de selección masal de 35–45 años plantados en suelos de arcilla y caliza con bandas de Kimmeridgian en Polisot, trabajados bajo principios biodinámicos. La vendimia se realiza a mano, y en bodega las uvas son prensadas enteras con prensa de cesta de madera y el mosto fermenta de forma espontánea con levaduras indígenas en depósitos de acero inoxidable sin aditivos artificiales. Tras la primera fermentación, el vino pasa por segunda fermentación en botella según el método tradicional del Champagne y permanece sobre sus lías más de dos años (aproximadamente 24–36 meses) antes del degüelle, con dosaje cero (Extra Brut sin adición de azúcar), sin clarificar ni filtrar, para preservar la máxima expresión del terroir y la acidez natural. El nombre Résonance refleja la idea de equilibrio entre las “energías de la tierra y del cielo” que influyen en la creación del vino. Recomendado por El Sumiller.
MARIE COURTIN CUVÉE RÉSONANCE BRUT NATURE 2021
Marie Courtin es una bodega de Champagne con una historia muy ligada a la tierra, a la viticultura biodinámica y a una visión artesanal profundamente personal. Fue fundada en 2005 por Dominique Moreau en el pueblo de Polisot, en la sub-región de la Côte des Bar (Aube), al sur de Champagne. Dominique comenzó a trabajar en viticultura a principios de los años 2000 y, tras hacerse con un pequeño viñedo, decidió dar nombre a su proyecto en honor a su abuela, Marie Courtin, a quien describe como una “mujer de la tierra” y una influencia clave en su relación con el cultivo y la vida rural.
Desde sus inicios, el enfoque de Dominique fue claro: producir champagnes que expresen con fidelidad el terruño de sus viñas, evitando la homogeneización típica de muchos productores que mezclan uvas, viñedos y añadas para un “estilo de casa” uniforme. Sus vinos parten de la filosofía de unidad —single vineyard, single varietal, single vintage, lo que significa que cada cuvée suele reflejar una parcela, una variedad (principalmente Pinot Noir) y una sola cosecha, dejando que el carácter del suelo, el microclima y la añada hablen por sí mismos.
Las viñas de Marie Courtin son pequeñas y cuidadas con prácticas orgánicas y biodinámicas, certificadas progresivamente desde 2006–2010, con atención meticulosa al ciclo natural de la planta y al ecosistema. Dominique incluso integra métodos poco convencionales —como el uso de péndulos energéticos para evaluar la evolución de las uvas y del vino—, reflejando tanto su respeto por la naturaleza como su enfoque intuitivo en la viticultura.
Con el paso de los años, su producción ha permanecido muy limitada (a menudo poco más de 10 000–15 000 botellas anuales), pero ha ganado reconocimiento entre aficionados y críticos por la pureza, mineralidad y energía de sus champagnes, que suelen elaborarse sin dosaje añadido (zero dosage) y con mínima intervención en bodega. La bodega cultiva principalmente Pinot Noir en suelos de arcilla y caliza kimmeridgiana, lo que aporta una marcada frescura y mineralidad a sus vinos, además de algo de Chardonnay y Pinot Blanc en cantidades menores para determinadas cuvées.
En resumen, Marie Courtin es una expresión moderna de viticultura biodinámica en Champagne, impulsada por una visión personal de terroir y autenticidad, con vinos que reflejan la singularidad de su origen más que un estilo predeterminado.