D.O. Rías Baixas , Galicia - 100% Albariño de una única parcela llamada Paraje Mina. Elaboración y vinificación tradicional con levaduras autóctonas en fudres de 1.000 l. de roble francés durante 5 meses sobre lías con varios remontados semanales. Posteriormente permanece en inox. durenate 6 meses. Embotellado sin filtrar ni clarificar donde permanece durante 3 meses hasta que sale al mercado. La 2024 es una añada extraordinaria, posiblemente su mejor vino en esta añada. Recomendado por El Sumiller.
NANCLARES & PRIETO PARAJE MINA 2024
Alberto Nanclares y Silvia Prieto forman uno de los proyectos más respetados y coherentes de Rías Baixas, especialmente en el Valle del Salnés, donde han sido pioneros en la recuperación de una viticultura tradicional basada en el respeto al suelo y al entorno. Nanclares, que comenzó su trayectoria a comienzos de los años 2000 tras abandonar el sector inmobiliario, encontró en el Albariño una vía de expresión ligada al paisaje atlántico gallego. Con la incorporación de Silvia Prieto, el proyecto dio un paso más hacia una viticultura de precisión, ecológica (certificada) y con prácticas cercanas a la biodinámica, evitando herbicidas y productos sistémicos, y trabajando con cubiertas vegetales y tratamientos mínimos.
Su filosofía se basa en interpretar cada parcela como una unidad diferenciada, alejándose del concepto de Albariño homogéneo y apostando por vinos de paraje que reflejan con nitidez el terroir. En este contexto nace Paraje Mina, un vino que procede de una única parcela situada en la zona de Sanxenxo, muy próxima al mar, sobre suelos graníticos con importante influencia arenosa. La cercanía al Atlántico marca profundamente el carácter del viñedo, aportando salinidad, frescura y una maduración lenta que favorece la complejidad aromática.
Añada 2024: la cosecha 2024 en Rías Baixas estuvo marcada por un ciclo vegetativo atlántico, con abundantes precipitaciones en invierno y primavera que exigieron un trabajo riguroso en viñedo para mantener la sanidad de la uva. El verano fue moderado, sin picos extremos de calor, lo que permitió una maduración lenta y equilibrada. Las condiciones de septiembre favorecieron una vendimia escalonada, obteniendo uvas con buena acidez natural, perfil aromático definido y graduaciones contenidas. En general, se espera una añada de corte fresco, precisa y muy representativa del carácter atlántico.
Elaboración: vendimia manual con selección en viña. Fermentación con levaduras indígenas en recipientes neutros (habitualmente acero inoxidable o fudres), buscando preservar la pureza varietal y la expresión del suelo. Crianza sobre lías durante varios meses, con trabajo fino de batonage según la añada, para aportar volumen en boca sin perder tensión. Intervención mínima, con uso muy moderado de sulfuroso y sin clarificaciones agresivas.
Cata: color amarillo pálido con reflejos verdosos, limpio y brillante. En nariz muestra un perfil muy definido y atlántico, con notas de fruta blanca (manzana, pera), cítricos, hierbas frescas y un marcado carácter salino y mineral que recuerda a la brisa marina. En boca es preciso y vibrante, con acidez alta, textura ligeramente cremosa por el trabajo de lías y un final largo, tenso y salino que aporta gran persistencia.
Consumo óptimo: 2026-2036. Alc: 12,5%
Producción: limitada, no especificada públicamente con precisión.
Armonías: ideal con mariscos (especialmente ostras, almejas y percebes), pescados blancos a la parrilla o al horno, arroces marineros y cocina gallega tradicional. También encaja muy bien con cocina japonesa (sushi, sashimi) o platos de perfil salino y fresco. Servido entre 8 °C y 10 °C permite apreciar mejor su tensión, frescura y carácter mineral.