IGP. Castilla y León - 95 PARKER. 65% Bastardo, 30% Mencía, Cariñena, Rufete, 5% Doña Blanca de una de las parcelas más singulares elaborados por Álvar de Dios Hernández en la zona de Arribes del Duero, región fronteriza entre España y Portugal caracterizada por viñedos muy antiguos, suelos de pizarra y un paisaje abrupto junto al río Duero.
El origen del vino se encuentra en una pequeñísima parcela de apenas 0,2 hectáreas situada en Villadepera (Zamora), plantada hace más de 80 años a unos 750 metros de altitud. El viñedo está asentado sobre pizarra con alto contenido en hierro, un tipo de suelo que aporta tensión mineral y profundidad al vino. La parcela está plantada con una mezcla tradicional de variedades tintas históricas de la zona, entre ellas Rufete, Merenzao, Mencía, Trincadeira y Cariñena, reflejando el modelo de plantación antigua donde varias uvas conviven en el mismo viñedo.
La filosofía del proyecto de Álvar de Dios se basa en recuperar viñedos viejos y formas tradicionales de viticultura, trabajando con prácticas ecológicas y una intervención mínima para expresar el carácter del lugar.
En cuanto a la elaboración, las uvas se vendimian manualmente y se despalillan parcialmente. La fermentación se realiza con levaduras autóctonas durante aproximadamente 35-40 días, buscando una extracción suave que preserve la finura del viñedo. Posteriormente el vino pasa 12 meses de crianza en barricas de roble francés, generalmente usadas, con el objetivo de integrar la estructura sin dominar la expresión del terroir. Tras la crianza, el vino se embotella sin clarificar ni filtrar, siguiendo un enfoque de mínima intervención.
La producción es extremadamente reducida, en torno a 1.000 botellas en esta añada, lo que lo convierte en un vino muy escaso dentro del panorama de Arribes.
En el perfil sensorial muestrafruta roja y negra, notas florales y especiadas, y un marcado fondo mineral, con una boca profunda pero elegante y fresca, muy representativa de los viñedos viejos de la zona. Recomendado por El Sumiller.