La Seca, Castilla y León - 94 PARKER. 100% Verdejo procedente de una parcela de 2,53 hectáreas a 750 metros sobre el nivel del mar, plantada por Isaac Cantalapiedra y su padre, Heliodoro, en 1981 en las clásicas terrazas fluviales de La Seca, cubiertas de cantos rodados. Aquí siempre obtienen bajos rendimientos, por lo que es un vino con mayor concentración, profundidad y volumen, con la energía y la tensión de la piedra caliza. El vino maduró en barricas de roble francés durante 11 meses, seguidos de otros siete meses en acero inoxidable. 13,5% de alcohol, un pH de 3,26 y una acidez de 6,63 gramos. Se produjeron 19.672 botellas y 180 magnum. Se embotelló en febrero de 2026. Recomendado por El Sumiller.
CANTALAPIEDRA VITICULTORES MAJUELO DEL CHIVIRITERO 2024
Cantalapiedra Viticultores es un proyecto familiar asentado en La Seca, en el corazón de la Cuenca del Duero y uno de los territorios históricos de la Verdejo. La relación de la familia con la viticultura se remonta a 1949, cuando Heliodoro Cantalapiedra plantó su primer majuelo con apenas 15 años. Décadas después, Isaac Cantalapiedra y su hijo Manuel decidieron dar un nuevo paso y comenzar a embotellar sus propios vinos, creando en 2014 Cantalapiedra Viticultores.
El proyecto se ha construido alrededor de una idea muy clara: recuperar la identidad de la Verdejo de La Seca, trabajando el viñedo con respeto y buscando vinos con mayor profundidad y capacidad de envejecimiento que los perfiles más comerciales asociados a la variedad.
Majuelo del Chiviritero es uno de los vinos de finca que mejor representa esta filosofía.
Filosofía
La familia Cantalapiedra entiende el vino desde el respeto absoluto por el viñedo y por el territorio. Su trabajo se centra en conservar la biodiversidad y el equilibrio natural de las parcelas, con una viticultura ecológica y una intervención contenida.
La búsqueda no consiste en elaborar una Verdejo simplemente aromática y fácil de beber, sino en mostrar todo aquello que puede ofrecer una viña vieja cuando se trabaja con bajos rendimientos y se permite que el suelo tenga protagonismo.
En bodega siguen la misma filosofía: fermentaciones espontáneas, madera usada y crianzas prolongadas sobre lías. El objetivo es aportar textura y profundidad sin maquillar la identidad de la uva.
Elaboración, añada, viñedo y variedad
Majuelo del Chiviritero 2024 es un 100% Verdejo procedente de la parcela El Chiviritero, situada en La Seca, a unos 750 metros de altitud.
El viñedo original tiene aproximadamente 2,5 hectáreas y fue plantado en 1981 por Isaac Cantalapiedra y su padre Heliodoro. Son cepas viejas cultivadas en vaso y de rendimientos naturalmente bajos. Los suelos presentan el característico manto de cantos rodados de las terrazas fluviales de La Seca, con capas franco-arcillosas y calizas en profundidad. En 2024 se incorporaron además algunas parcelas de características y edad similares, anteriormente destinadas a Cantayano, lo que explica el ligero ajuste en el nombre y la composición del vino de esta añada.
La vendimia se realiza manualmente y los racimos enteros se someten a un prensado directo y suave. El mosto fermenta espontáneamente con levaduras indígenas en barricas usadas de roble francés, de diferentes tamaños y sin control de temperatura. La fermentación alcohólica dura aproximadamente entre 15 y 20 días y posteriormente se produce la fermentación maloláctica natural.
El vino permanece después 11 meses sobre sus lías en barrica de roble francés, sin bâtonnage, y continúa su afinamiento durante aproximadamente cinco meses en depósitos de acero inoxidable. Esta larga crianza aporta volumen y complejidad, pero la utilización de barricas usadas evita que la madera domine la expresión de la Verdejo.
La añada 2024, más fresca que 2023, favoreció un perfil especialmente preciso y elegante, con una estructura más fina y una mayor sensación de tensión. El resultado es un Verdejo donde el suelo adquiere un protagonismo especial frente a la fruta.
Nota de cata
Vista: amarillo limón brillante, aunque puede mostrar cierta turbidez natural propia de su elaboración.
Nariz: compleja y profunda, con heno seco, manzanilla, pera y melocotón, acompañados por cítricos y delicadas notas especiadas. Poco a poco aparecen recuerdos de tiza, pedernal y piedra húmeda, que aportan una dimensión mineral muy marcada. La madera permanece integrada, aportando profundidad sin convertirse en protagonista.
Boca: amplio, carnoso y estructurado, pero al mismo tiempo fresco y preciso. La fruta madura aporta volumen mientras una acidez firme mantiene el vino tenso y equilibrado. La sensación mineral aparece con claridad, acompañada de un carácter ligeramente amargo y una marcada sensación salina en el final. Es un blanco serio, profundo y elegante, con una persistencia notable.
La Verdejo aquí se muestra muy alejada de los perfiles más sencillos y exuberantes: es más mineral que aromática, más profunda que inmediata y mucho más gastronómica.
Armonías
Majuelo del Chiviritero 2024 es un vino especialmente apropiado para la mesa y funciona magníficamente con mariscos, pescados blancos y pescados al horno, donde su frescura y carácter mineral encuentran una afinidad natural. Su volumen y crianza permiten acompañarlo también con arroces marineros, pescados grasos y elaboraciones con salsas cremosas. Su carácter ligeramente especiado y salino combina muy bien con carnes blancas, aves asadas y platos de cocina mediterránea, mientras que su estructura permite acompañarlo incluso con quesos semicurados. Es, además, un blanco que puede disfrutarse lentamente y que gana complejidad a medida que aumenta su temperatura en la copa.
Majuelo del Chiviritero 2024 muestra una de las caras más serias y profundas de la Verdejo de La Seca. Viñas viejas, suelos de canto rodado, arcilla y caliza, fermentación espontánea y una larga crianza sobre lías construyen un blanco con volumen, tensión y una marcada personalidad mineral. Un vino de parcela que demuestra que la Verdejo puede alcanzar una profundidad y una capacidad de evolución extraordinarias cuando el viñedo está en el centro de la elaboración.