Sierra de Montilla (Andalucía) - 90% Pedro Ximénez, 10% otras variedades minoritarias.
OJO Y COÍLLO BENAVENTE ALTO 2023
Miguel Castro Maíllo es un joven elaborador de Montilla que ha desarrollado su propio proyecto recuperando la tradición vitivinícola de la Sierra de Montilla desde una mirada personal. Formado en Enología en Cádiz y con experiencia inicial en bodegas del Marco de Jerez, regresó a su tierra para trabajar con algunos de los parajes más interesantes de la zona.
Su proyecto comenzó en 2018, apoyado por su familia y especialmente por su abuelo, que le cedió un pequeño espacio dentro del lagar familiar para comenzar a elaborar. Desde allí ha ido construyendo una producción pequeña y centrada en la expresión de parcelas concretas de la Sierra de Montilla.
Su filosofía parte de una idea sencilla: respetar la forma de expresarse de cada viña y amplificar sus cualidades, dejando que el origen tenga un papel protagonista.
Filosofía
Miguel Castro trabaja con una concepción muy ligada a la tradición de la Sierra de Montilla, donde la Pedro Ximénez ha encontrado históricamente uno de sus territorios más importantes.
En lugar de buscar vinos uniformes, su trabajo se centra en parcelas concretas, cepas viejas y elaboraciones tradicionales en bota. La crianza biológica, las lías y el carácter de los suelos calcáreos forman parte esencial de su manera de interpretar estos vinos.
Ojo y Coíllo Benavente Alto representa especialmente bien esta filosofía: un vino seco elaborado a partir de Pedro Ximénez y pequeñas proporciones de variedades autóctonas, en el que la albariza, la crianza y la frescura tienen mucho más peso que la madurez o el dulzor que habitualmente asociamos a la Pedro Ximénez.
Elaboración, añada, viñedo y variedades
Ojo y Coíllo Benavente Alto 2023 procede del Paraje Benavente Alto, en la zona de Vereda del Cerro Macho, dentro de la Sierra de Montilla. El viñedo está formado por cepas en vaso de entre 40 y 80 años, asentadas sobre tosca de albariza, una marga grumosa y muy calcárea característica de estos pagos.
La composición de la añada 2023 es de 90% Pedro Ximénez y 10% de otras variedades autóctonas minoritarias. La vendimia se realiza manualmente y la fermentación tiene lugar en botas viejas, donde el vino permanece posteriormente sobre sus lías y desarrolla una crianza biológica bajo velo de flor.
Tras unos meses se retiran las lías de fermentación y el vino continúa su crianza hasta la siguiente vendimia. Finalmente se trasiega a un depósito de acero inoxidable, donde permanece aproximadamente un mes antes del embotellado.
La crianza en bota y bajo velo de flor transforma completamente la expresión de la Pedro Ximénez, alejándola de los perfiles dulces y exuberantes que habitualmente asociamos con esta variedad. Aquí encontramos un vino seco, vertical, mineral y salino, en el que la albariza tiene un papel protagonista.
Nota de cata
Vista: amarillo dorado brillante, limpio y luminoso.
Nariz: expresiva y compleja, con cítricos, fruta blanca madura y flores, acompañados por delicados recuerdos de levadura, almendra y frutos secos. El velo de flor aporta profundidad y personalidad, mientras que el carácter calcáreo del viñedo aparece como un fondo mineral muy definido.
Boca: seco, fresco y de gran tensión. La entrada es directa y sápida, con una marcada sensación salina que se prolonga por todo el paladar. La acidez aporta verticalidad y equilibrio, mientras que la crianza biológica introduce notas de almendra, levadura y ligeros matices amargos que incrementan su complejidad. El final es largo, seco y mineral, con una persistencia que invita a volver a la copa.
Es un vino de gran personalidad, en el que la Pedro Ximénez demuestra una faceta fresca, seca y profundamente mineral.
Maridaje
Ojo y Coíllo Benavente Alto 2023 es especialmente gastronómico y funciona de maravilla con jamón ibérico, embutidos, salazones y pescados ahumados, pero también con mariscos y pescados de sabor intenso. Su crianza biológica encuentra una afinidad natural con frituras de pescado y marisco, especialmente con la cocina andaluza, mientras que su carácter salino y seco permite acompañarlo con aceitunas, almendras y platos especiados. También resulta excelente con quesos curados y con elaboraciones asiáticas en las que aparezcan fermentados, sabores umami o salsas ligeramente picantes.
Ojo y Coíllo Benavente Alto 2023 es una magnífica demostración de la dimensión que puede alcanzar la Pedro Ximénez seca en la Sierra de Montilla. Las viejas cepas, la albariza y la crianza biológica construyen un blanco de enorme personalidad, donde frescura, salinidad y mineralidad se combinan con la complejidad aportada por el velo de flor. Un vino de parcela que reivindica la tradición montillana desde una mirada actual.