D.O.Ca. Rioja - 97+ PARKER. 70% Tempranillo, 20% Garnacha y 10% Graciano y Mazuelo.
PRADO ENEA GRAN RESERVA 2016
Hay vinos que necesitan tiempo para mostrar todo lo que llevan dentro. Prado Enea Gran Reserva 2016, elaborado por Bodegas Muga, es uno de ellos: un Rioja de larga crianza, elegante y profundo, que representa una de las expresiones más clásicas y refinadas de la Rioja Alta. Un vino nacido de la paciencia, de la selección de parcelas y de una filosofía que entiende que el tiempo no es un simple proceso de envejecimiento, sino una herramienta fundamental para construir complejidad y armonía.
Las uvas de Prado Enea proceden de una cuidadosa selección de parcelas situadas en altura, en el noroeste de la Rioja Alta, concretamente en los municipios de Sajazarra, Cellorigo y Fonzaleche. Los viñedos se encuentran entre 550 y 600 metros de altitud, sobre una combinación de suelos arcillo-calcáreos y aluviales, terrenos que aportan estructura, frescura y profundidad al vino. La vendimia de las uvas destinadas a Prado Enea se realiza siempre al final del ciclo, buscando alcanzar una madurez óptima y una elevada calidad de la fruta.
El ensamblaje combina Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano, cuatro variedades tradicionales que aportan diferentes dimensiones al vino. El Tempranillo constituye la columna vertebral del conjunto; la Garnacha aporta fruta y amplitud; el Mazuelo contribuye con frescura y estructura, mientras que el Graciano añade intensidad aromática y complejidad.
La elaboración comienza con la fermentación de las uvas en tinos de roble, seguida de una maceración de entre 14 y 16 días. Después llega la larga crianza: el vino permanece durante un mínimo de 36 meses en barricas de roble francés y americano, donde desarrolla complejidad, profundidad y una textura cada vez más integrada. Finalizada esta etapa, se clarifica ligeramente con clara de huevo fresco y se embotella. Pero el proceso todavía no termina: Prado Enea permanece al menos otros 36 meses en la bodega, donde continúa su evolución y adquiere la elegancia que caracteriza a un auténtico Gran Reserva.
Tras la crianza en barrica, Prado Enea continúa su evolución en botella. La añada 2016 fue embotellada en enero de 2020, después de haber alcanzado el nivel de madurez necesario para comenzar su recorrido comercial. En total se produjeron 127.808 botellas, una cantidad que permite disfrutar de una de las grandes expresiones clásicas de Bodegas Muga.
La añada 2016 se presenta con un perfil de gran equilibrio y madurez. En nariz ofrece un elegante conjunto de frutos del bosque, con recuerdos de zarzamora y mora, acompañados por especias como la canela y el clavo. La crianza aporta delicados matices cremosos y de vainilla, perfectamente integrados con la fruta.
En boca muestra una entrada sedosa y un volumen medio, con un paso largo, placentero y extraordinariamente armonioso. Sus taninos aparecen aterciopelados y perfectamente fundidos con una acidez fresca e integrada, que aporta energía y evita que la larga crianza pese sobre el vino. La fruta fresca, las notas cremosas y los recuerdos especiados se combinan en un conjunto elegante, complejo y persistente.
Prado Enea Gran Reserva 2016 es un Rioja para disfrutar sin prisas. Un vino que habla de la importancia del origen, de las variedades tradicionales y de una elaboración en la que la madera y el tiempo están al servicio de la elegancia. Su larga crianza no busca imponer un estilo, sino permitir que el vino evolucione hasta alcanzar una expresión más compleja, profunda y armoniosa.
En El Sumiller seleccionamos Prado Enea porque representa una de las grandes virtudes de los Riojas clásicos: la capacidad de ofrecer complejidad y emoción desde la elegancia, sin necesidad de recurrir a la potencia excesiva. Un Gran Reserva que puede disfrutarse ahora, plenamente desarrollado, pero que todavía conserva frescura y capacidad de evolución durante los próximos años.
Nota de cata
Vista: Color rojo picota de capa media y aspecto brillante.
Nariz: Elegante y compleja, con frutos del bosque como zarzamora y mora, junto con notas de canela, clavo, vainilla y matices cremosos.
Boca: Sedosa, equilibrada y de volumen medio, con taninos aterciopelados, acidez fresca e integrada y un paso de boca muy largo y placentero.
Maridaje
Perfecto con guisos tradicionales, carnes asadas, cordero, carnes rojas, platos de caza, quesos curados y semicurados. También es un vino capaz de disfrutarse por sí solo, sin necesidad de acompañamiento.
Temperatura de servicio
Servir entre 16 y 18 ºC.
Potencial de guarda
Se encuentra en un excelente momento de consumo y puede seguir evolucionando favorablemente durante los próximos años.