Vin de France (Loira), Francia - 70% Grolleau, 30% Pinot d'Anis procedentes de viñedos relativamente jóvenes situados en Faye-d’Anjou, sobre suelos de arcillas rojas, limos arenosos y zonas de esquisto, que aportan un perfil ligero pero con profundidad y marcada expresión del terreno.
La elaboración sigue una línea muy coherente con todo el trabajo de Courault: vendimia manual, fermentación espontánea con levaduras autóctonas, trabajo con racimo entero y maceraciones cortas, buscando preservar la fruta y la energía del vino, sin extracciones excesivas. No se emplean aditivos en vinificación y el vino se cría durante unos meses en depósitos (principalmente acero o recipientes neutros), con embotellado sin clarificar ni filtrar y con niveles muy bajos de sulfuroso. Este enfoque da como resultado un tinto de perfil muy “vivo”, centrado en la pureza y la digestibilidad más que en la estructura o la potencia.
En cata, Les Vergers de l’Étang 2024 se muestra como un vino especialmente expresivo y accesible, con una nariz dominada por fruta roja fresca (frambuesa), notas florales como peonía y un marcado carácter especiado de pimienta blanca, típico del Pineau d’Aunis. En boca es un vino ligero, jugoso y aéreo, con gran fluidez, acidez vibrante y tanino muy suave, casi imperceptible, lo que lo hace extremadamente bebible. El conjunto transmite una sensación de vino energético, fresco y puro, con un final limpio y refrescante, muy en la línea de los tintos ligeros del Loira de nueva generación.. Recomendado por El Sumiller.
BENOIT COURAULT LES VERGERS DE L'ETANG 2024
Benoît Courault es uno de los elaboradores más interesantes del movimiento de vinos naturales del Loira. Formado inicialmente como sumiller, decidió profundizar en el mundo del vino estudiando viticultura en Beaune y trabajando en distintas bodegas, aunque el punto de inflexión en su carrera fue su paso por el Domaine de l’Anglore, junto a Éric Pfifferling, donde adoptó una visión del vino centrada en el respeto por el “vivo” y la mínima intervención.
A mediados de los años 2000 se instaló con su familia en Faye-d’Anjou, donde fundó su propio dominio, con unas 5–6 hectáreas de viñedo trabajadas desde el inicio bajo agricultura ecológica y biodinámica, incluyendo prácticas como el uso de infusiones de plantas, cubiertas vegetales y trabajo con caballo para preservar la estructura del suelo. Sus viñedos, mayoritariamente sobre esquistos, están plantados con variedades tradicionales como Chenin Blanc, Grolleau, Cabernet Franc y Pineau d’Aunis, muchas de ellas conducidas en vaso.
En bodega, su filosofía es radicalmente respetuosa: fermentaciones espontáneas, uso de recipientes neutros o madera usada, ausencia de técnicas correctivas y mínima intervención en todo el proceso. Gracias a esta coherencia, sus vinos han pasado en pocos años de ser referencias de nicho dentro del mundo del vino natural a estar presentes en restaurantes gastronómicos y entre los productores más valorados del Loira contemporáneo, destacando por su pureza, energía y capacidad de expresar el terroir sin artificios.
Dentro de su gama, Les Vergers de l’Étang 2024 representa una de sus cuvées más accesibles y directas, casi una puerta de entrada a su estilo: un vino ligero, vibrante y honesto, que recupera el protagonismo de variedades históricas del Loira y las muestra en una versión contemporánea, fresca y profundamente disfrutable, donde lo importante no es la potencia sino la energía, la pureza y la capacidad de beber con placer y sin fatiga.