Coscojuela de Sobrarbe, (Huesca) - 70% Moristel y 30% Garnacha Tinta procedente de pequeñas parcelas trabajadas de forma manual y bajo criterios de mínima intervención, con viñas viejas y jóvenes sobre suelos limosos de origen calcáreo. La vendimia se realiza de manera manual, buscando siempre un equilibrio natural de la uva, y la vinificación se orienta a respetar al máximo el carácter de la fruta. Despalillado completo con fermentaciones espontáneas y una elaboración poco intervenida. Tras la fermentación, el vino realiza una crianza aproximada de un año en barricas de roble de Stockinger de 500 litros. Embotellado sin añadidos químicos, ni sulfuroso. No se filtra el vino.
Tinto de perfil fresco y ligero, de color rojo vivo y capa media, con una nariz muy expresiva donde aparecen frutos rojos silvestres, frambuesa y cereza, acompañados de notas herbáceas, leves recuerdos de monte bajo y un fondo mineral que recuerda a la piedra húmeda. En boca es jugoso y ágil, con una acidez viva que aporta nervio, taninos finos y bien integrados y un paso de boca fluido, más orientado a la elegancia y a la bebilidad que a la potencia, dejando un final limpio, ligeramente especiado y con un toque amargo muy agradable. Recomendado por El Sumiller.
JORGE OLIVERA NEGIRO 2023
Jorge Olivera es un viticultor aragonés vinculado al pequeño pueblo de Coscojuela de Sobrarbe, en la provincia de Huesca, que ha dedicado su proyecto vital a recuperar la tradición vitícola de una zona prácticamente olvidada. Aunque nació en Barbastro, siempre mantuvo un fuerte vínculo familiar y emocional con Coscojuela, un lugar que hasta mediados del siglo XX contó con una notable actividad vitivinícola y abastecía de vino a muchos pueblos del Pirineo oscense, pero cuyos viñedos fueron abandonados progresivamente debido al éxodo rural y a los cambios económicos.
Su camino en el mundo del vino comenzó en 2009, cuando decidió plantar sus primeras cepas en tierras familiares, inicialmente como un proyecto personal y casi doméstico que compaginaba con su profesión de ingeniero mecánico. En 2011 elaboró su primera pequeña cosecha para consumo propio, pero pronto comprendió que, si quería dar un paso más, debía construir una bodega adaptada a las exigencias legales y sanitarias.
En 2021, con la ayuda de su padre, levantó una pequeña bodega semisubterránea en Coscojuela, diseñada de forma artesanal para mantener temperaturas estables de manera natural, y ese mismo año lanzó sus primeras botellas al mercado, iniciando una nueva etapa ya como elaborador profesional. A partir de entonces abandonó definitivamente su trabajo como ingeniero para dedicarse por completo a la viña, ampliando superficie mediante el alquiler de parcelas viejas y trabajando todas ellas bajo criterios ecológicosy de mínima intervención.
Su filosofía se basa en el respeto al entorno, en la recuperación de variedades locales y en una elaboración poco intervencionista, buscando vinos frescos, honestos y profundamente ligados al paisaje del Sobrarbe. Con producciones muy limitadas en sus primeras campañas y un crecimiento paulatino desde 2023, sus vinos se han convertido en objeto de culto entre aficionados y sumilleres de todo el mundo convirtiéndose en un ejemplo de cómo es posible devolver la vida a territorios vitícolas casi desaparecidos a través de un proyecto personal, coherente y profundamente arraigado a la memoria de la tierra.
Añada 2023: fue un año exigente pero de gran calidad, con vinos jóvenes frescos y afrutados, y vinos de guarda con gran acidez y potencia, destacando la resistencia de las cepas frente a un verano caluroso y lluvias otoñales, y la aparición de la avispa asiática, resultando en una cosecha de carácter único y gran potencial de envejecimiento.
Viñedo: trabaja 7 ha. de viñedos en ecológico con prácticas biodinámicas. Manteniendo cubiertas vegetales permanentes en todos los viñedos en producción. Las variedades de uva que principalmente trabaja son Moristel, Parraleta y Garnacha en uvas tintas y Macabeo y Garnacha en uvas blancas. Aunque también dispone de una parte de Syrah en alquiler y una parte de Chardonnay en propiedad.
Negiro 2023, que significa Origen al revés, se elabora con 70% Moristel y 30% Garnacha Tinta procedente de pequeñas parcelas trabajadas de forma manual y bajo criterios de mínima intervención, con viñas viejas y jóvenes sobre suelos limosos de origen calcáreo.
Vinificación: la vendimia se realiza de manera manual, buscando siempre un equilibrio natural de la uva, y la vinificación se orienta a respetar al máximo el carácter de la fruta. Despalillado completo con fermentaciones espontáneas y una elaboración poco intervenida. Tras la fermentación, el vino realiza una crianza aproximada de un año en barricas de roble de Stockinger de 500 litros. Embotellado sin añadidos químicos, ni sulfuroso. No se filtra el vino.
Cata: tinto de perfil fresco y ligero, de color rojo vivo y capa media, con una nariz muy expresiva donde aparecen frutos rojos silvestres, frambuesa y cereza, acompañados de notas herbáceas, leves recuerdos de monte bajo y un fondo mineral que recuerda a la piedra húmeda. En boca es jugoso y ágil, con una acidez viva que aporta nervio, taninos finos y bien integrados y un paso de boca fluido, más orientado a la elegancia y a la bebilidad que a la potencia, dejando un final limpio, ligeramente especiado y con un toque amargo muy agradable.
Producción: 5.100 botellas.
Consumo óptimo: 2025-2032. 12% Alc.
Armonías: marida especialmente bien con cocina sencilla y sabrosa: embutidos artesanos, patés suaves, carnes blancas, pollo o conejo, arroces de montaña, platos de cuchara no demasiado pesados, verduras a la brasa y quesos de pasta blanda o semicurados. Funciona muy bien también con cocina tradicional del norte, como migas, setas salteadas o guisos suaves, ya que su frescura equilibra la grasa y realza los sabores sin imponerse.