Antes de entrar a nuestra tienda online...

¿Eres mayor de edad?

Sí, lo soyAún no

Pedidos y Atención al Cliente +34 981 902 049 o info@elsumiller.es

Cesta de la Compra

Jorge Olivera ENTREMÓN 2023

Ref. T0112018

Coscojuela de Sobrarbe (Huesca), Aragón - 100% Syrah procedente de viñedos situados en Coscojuela de Sobrarbe (Huesca), en un entorno prepirenaico de altitud donde la viticultura había prácticamente desaparecido y que el propio Olivera está recuperando con un enfoque artesanal y de mínima intervención. Las viñas, de alrededor de 30 años, se asientan sobre suelos limoso-calcáreos con componente arenoso, lo que favorece vinos con buena tensión, frescura y un perfil más fino que potente.

La elaboración sigue una línea coherente con todo su proyecto: se realiza despalillado completo y fermentación en depósitos de acero inoxidable con levaduras autóctonas, sin intervenciones agresivas, buscando una expresión directa de la variedad y del lugar. Posteriormente, el vino realiza una crianza de unos 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros (François Frères), un formato que permite una microoxigenación suave sin marcar en exceso el vino con madera. En línea con su filosofía, se trata de un vino de perfil natural, sin adición de sulfuroso, sin filtrados ni clarificaciones importantes, priorizando la pureza y la energía del vino. Recomendado por El Sumiller.

38,90 €
OPCIÓN SIN STOCK TEMPORALMENTE

JORGE OLIVERA ENTREMÓN 2023

Jorge Olivera es un viticultor aragonés vinculado al pequeño pueblo de Coscojuela de Sobrarbe, en la provincia de Huesca, que ha dedicado su proyecto vital a recuperar la tradición vitícola de una zona prácticamente olvidada. Aunque nació en Barbastro, siempre mantuvo un fuerte vínculo familiar y emocional con Coscojuela, un lugar que hasta mediados del siglo XX contó con una notable actividad vitivinícola y abastecía de vino a muchos pueblos del Pirineo oscense, pero cuyos viñedos fueron abandonados progresivamente debido al éxodo rural y a los cambios económicos. 

Su camino en el mundo del vino comenzó en 2009, cuando decidió plantar sus primeras cepas en tierras familiares, inicialmente como un proyecto personal y casi doméstico que compaginaba con su profesión de ingeniero mecánico. En 2011 elaboró su primera pequeña cosecha para consumo propio, pero pronto comprendió que, si quería dar un paso más, debía construir una bodega adaptada a las exigencias legales y sanitarias.

En 2021, con la ayuda de su padre, levantó una pequeña bodega semisubterránea en Coscojuela, diseñada de forma artesanal para mantener temperaturas estables de manera natural, y ese mismo año lanzó sus primeras botellas al mercado, iniciando una nueva etapa ya como elaborador profesional. A partir de entonces abandonó definitivamente su trabajo como ingeniero para dedicarse por completo a la viña, ampliando superficie mediante el alquiler de parcelas viejas y trabajando todas ellas bajo criterios ecológicosy de mínima intervención

Su filosofía se basa en el respeto al entorno, en la recuperación de variedades locales y en una elaboración poco intervencionista, buscando vinos frescos, honestos y profundamente ligados al paisaje del Sobrarbe. Con producciones muy limitadas en sus primeras campañas y un crecimiento paulatino desde 2023, sus vinos se han convertido en objeto de culto entre aficionados y sumilleres de todo el mundo convirtiéndose en un ejemplo de cómo es posible devolver la vida a territorios vitícolas casi desaparecidos a través de un proyecto personal, coherente y profundamente arraigado a la memoria de la tierra.



Añada 2023: fue un año exigente pero de gran calidad, con vinos jóvenes frescos y afrutados, y vinos de guarda con gran acidez y potencia, destacando la resistencia de las cepas frente a un verano caluroso y lluvias otoñales, y la aparición de la avispa asiática, resultando en una cosecha de carácter único y gran potencial de envejecimiento.

Viñedo: 100% Syrah procedente de viñedos situados en Coscojuela de Sobrarbe (Huesca), en un entorno prepirenaico de altitud donde la viticultura había prácticamente desaparecido y que el propio Olivera está recuperando con un enfoque artesanal y de mínima intervención. Las viñas, de alrededor de 30 años, se asientan sobre suelos limoso-calcáreos con componente arenoso, lo que favorece vinos con buena tensión, frescura y un perfil más fino que potente.

Vinificación: La vinificación sigue una línea coherente con todo su proyecto: se realiza despalillado completo y fermentación en depósitos de acero inoxidable con levaduras autóctonas, sin intervenciones agresivas, buscando una expresión directa de la variedad y del lugar. Posteriormente, el vino realiza una crianza de unos 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros (François Frères), un formato que permite una microoxigenación suave sin marcar en exceso el vino con madera. En línea con su filosofía, se trata de un vino de perfil natural, sin adición de sulfuroso, sin filtrados ni clarificaciones importantes, priorizando la pureza y la energía del vino.

Cata: nariz muy expresiva pero fina, donde la Syrah se presenta en un registro más fresco que mediterráneo: fruta negra crujiente (mora, arándano), notas florales (violeta), un fondo especiado (pimienta negra) y ligeros recuerdos herbáceos y minerales que remiten al entorno de montaña. La madera aparece muy integrada, aportando complejidad sin protagonismo. En boca es un vino fluido, vertical y muy equilibrado, con acidez viva, tanino fino y textura jugosa; no busca concentración ni potencia, sino precisión, frescura y bebilidad, con un paso elegante y un final largo donde reaparecen las notas especiadas y un sutil carácter terroso-mineral. Es, en esencia, una Syrah más atlántica que cálida, muy en la línea de los vinos de mínima intervención bien ejecutados.

Producción: 5.100 botellas. 

Consumo óptimo: 2025-2032. 13% Alc.

Armonías: su perfil lo hace especialmente versátil y gastronómico: funciona muy bien con carnes blancas asadas o a la brasa (pollo de corral, conejo), donde la acidez limpia y el tanino fino no saturan; también con cordero lechal poco marcado, donde la frescura del vino equilibra la grasa sin imponerse. En una línea más afinada, encaja especialmente bien con platos especiados de intensidad media (cocina de inspiración marroquí o mediterránea con hierbas aromáticas), así como con setas y platos de temporada (risotto de boletus, níscalos a la brasa), donde su perfil terroso y especiado encuentra continuidad. Incluso puede funcionar muy bien con embutidos curados de calidad o chacinas poco grasas, gracias a su carácter jugoso y su buena acidez.


PRODUCTOS RELACIONADOS

Agrícola La Portera TARDANO Garnacha 2022

10,90 €(Impuestos incluidos)